Se lo prometí a M., la música de su primo Fede y su tema estrella. A mí personalmente me queda grande este tipo de música, son todos tan guapos y bailan tan bien en el drugstore ese de Miami que me apabullan. Pero es de la familia y, como los Morente, vamos todos a muerte. Suerte sobrinetes.
Desde las ventanas de mi casa no se divisan fronteras. Miro y trazo los mapas de una cartografía imaginaria. Es lo que tiene vivir en un 6º exterior.
lunes, 31 de enero de 2011
domingo, 30 de enero de 2011
REDECORA TU TRASTERO
Es lo que tiene el ir al Ikea: que tienes que hacer limpieza en casa. De momento algunas sartenes en cuyo fondo se podía haber hecho la prueba del Carbono 14 y los vasos opacos de la Nocilla de cuando nos casamos. Luego las carpetas de apuntes, léase apuntes de tres carreras universitarias que nos han acompañado en 6 mudanzas... Al contenedor de papel, que lo mismo podían haber acabado en Atapuerca con las sartenes y un par de jerséis que han sido daños colaterales.
Sin embargo... El trastero. Qué hacer, que se preguntaría el mismísimo Lenin. Allí han convivido durante 21 años los siguientes objetos, algunos dignos de un casting para "Cuéntame":
- El fuerte de vaqueros e indios de Playmobil.
- El barco pirata de Playmobil.
- La ciudad medieval de Playmobil.
- La granja de Playmobil.
- La casa de muñecas de Agatha Ruiz de la Prada (????)
- Los tazos de Medabots y Pokémon (un total aproximado de 10.000)
- Lo Bionicles de Lego (N. guarda todos los robots y naves espaciales)
- Los trabajos de fin de carrera y doctorado de una servidora, con títulos tales como: "La negación del yo estructural en los entremeses de Calderón" (unos 130 folios a máquina), "La afirmación del yo metaliterario en la obra de Onetti" ( unos 200 folios más dos casetes) y otro logro que se ha perdido el mundo es "La evanescencia de la mística en la obra de Valente", este ya más contenido de unas 40 páginas (salió una reseña en la revista de la Facultad y todo, éle)
- Todo el western. Y cuando digo todo quiero decir TODO (en videos de 240 minutos)
- Un dinosaurio a escala que compramos por semanas: cada semana un hueso a 300 pts, así hasta que N. lo completó. Ya se afeitaba cuando lo acabó de montar y nosotros acabamos de pagar el préstamo que pedimos para pagarlo.
- Una bolsa del Mercadona llena de espumillón piojoso.
- 500 discos de vinilo de antes de Woodstock.
Menos mal que ha llegado mi sobrino y se ha llevado el cadáver del dinosaurio, por lo visto están haciendo un proyecto (?) en el colegio sobre el tema. Tiene 5 años y hace proyectos, lo que antiguamente se llamaba "nenes, esta semana vamos a estudiar los dinosaurios, les decís a vuestros padres que os pongan la peli de "Parque Jurásico" o "El coloso en llamas" y luego lo dibujamos en clase".
Lo demás ha habido que tirarlo o recolocarlo. O sea, tirar la mayor parte. Cuando he llevado al contenedor mis apuntes de la carrera me ha quedado un vacío interior ¿Por qué tanto tiempo? Luego he colocado en su lugar las carpetas que guardo con los dibujos de mis hijos y sus libretas de gusanillo de cuando estaban aprendiendo a escribir. Es casi lo mismo.
El trastero está otra vez lleno, pero de otra manera. Mis hijos van ocupando el espacio que hasta ayer ocupaba mi pasado.
Eso sí, nos quedan el western y la discografía de la Motown, los hippies y la tuna ¿Algún coleccionista en la sala?
Sin embargo... El trastero. Qué hacer, que se preguntaría el mismísimo Lenin. Allí han convivido durante 21 años los siguientes objetos, algunos dignos de un casting para "Cuéntame":
- El fuerte de vaqueros e indios de Playmobil.
- El barco pirata de Playmobil.
- La ciudad medieval de Playmobil.
- La granja de Playmobil.
- La casa de muñecas de Agatha Ruiz de la Prada (????)
- Los tazos de Medabots y Pokémon (un total aproximado de 10.000)
- Lo Bionicles de Lego (N. guarda todos los robots y naves espaciales)
- Los trabajos de fin de carrera y doctorado de una servidora, con títulos tales como: "La negación del yo estructural en los entremeses de Calderón" (unos 130 folios a máquina), "La afirmación del yo metaliterario en la obra de Onetti" ( unos 200 folios más dos casetes) y otro logro que se ha perdido el mundo es "La evanescencia de la mística en la obra de Valente", este ya más contenido de unas 40 páginas (salió una reseña en la revista de la Facultad y todo, éle)
- Todo el western. Y cuando digo todo quiero decir TODO (en videos de 240 minutos)
- Un dinosaurio a escala que compramos por semanas: cada semana un hueso a 300 pts, así hasta que N. lo completó. Ya se afeitaba cuando lo acabó de montar y nosotros acabamos de pagar el préstamo que pedimos para pagarlo.
- Una bolsa del Mercadona llena de espumillón piojoso.
- 500 discos de vinilo de antes de Woodstock.
Menos mal que ha llegado mi sobrino y se ha llevado el cadáver del dinosaurio, por lo visto están haciendo un proyecto (?) en el colegio sobre el tema. Tiene 5 años y hace proyectos, lo que antiguamente se llamaba "nenes, esta semana vamos a estudiar los dinosaurios, les decís a vuestros padres que os pongan la peli de "Parque Jurásico" o "El coloso en llamas" y luego lo dibujamos en clase".
Lo demás ha habido que tirarlo o recolocarlo. O sea, tirar la mayor parte. Cuando he llevado al contenedor mis apuntes de la carrera me ha quedado un vacío interior ¿Por qué tanto tiempo? Luego he colocado en su lugar las carpetas que guardo con los dibujos de mis hijos y sus libretas de gusanillo de cuando estaban aprendiendo a escribir. Es casi lo mismo.
El trastero está otra vez lleno, pero de otra manera. Mis hijos van ocupando el espacio que hasta ayer ocupaba mi pasado.
Eso sí, nos quedan el western y la discografía de la Motown, los hippies y la tuna ¿Algún coleccionista en la sala?
jueves, 27 de enero de 2011
OBSOLESCENCIA PROGRAMADA
Nuestro N. se está viniendo arriba, tenía que suceder algún día que empezara a aprobar exámenes. A comienzos de curso me preguntó si le iba a comprar una mochila nueva, a lo que contesté que mejor una caja de herramientas. No se lo tomó a mal, la verdad. Nunca se toma nada a malas, excepto cuando le preguntas si tiene algún examen, si ha hecho la cama, si por fin va a recoger la ropa de la litera (ha llegado a tocar el techo) o si los envases vacíos de yogur van solos al cubo de la basura.
Adolescencia obsolescencia planificada.
"Adolescente fui en días idénticos a nubes,
cosa grácil, visible por penumbra y reflejo,
y extraño es, si ese recuerdo busco,
que tanto, tanto duela sobre el cuerpo de hoy.
Perder placer es triste
como la dulce lámpara sobre el lento nocturno;
aquél fui, aquél fui, aquél he sido;
era la ignorancia mi sombra.
Ni gozo ni pena; fui niño
prisionero entre muros cambiantes;
historias como cuerpos, cristales como cielos,
sueño luego, un sueño más alto que la vida.
Cuando la muerte quiera
una verdad quitar de entre mis manos,
las hallará vacías, como en la adolescencia
ardientes de deseo, tendidas hacia el aire"
LUIS CERNUDA
Adolescencia obsolescencia planificada.
"Adolescente fui en días idénticos a nubes,
cosa grácil, visible por penumbra y reflejo,
y extraño es, si ese recuerdo busco,
que tanto, tanto duela sobre el cuerpo de hoy.
Perder placer es triste
como la dulce lámpara sobre el lento nocturno;
aquél fui, aquél fui, aquél he sido;
era la ignorancia mi sombra.
Ni gozo ni pena; fui niño
prisionero entre muros cambiantes;
historias como cuerpos, cristales como cielos,
sueño luego, un sueño más alto que la vida.
Cuando la muerte quiera
una verdad quitar de entre mis manos,
las hallará vacías, como en la adolescencia
ardientes de deseo, tendidas hacia el aire"
LUIS CERNUDA
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sábado, 22 de enero de 2011
AIKIA
Pues ya nos va tocando renovar la república independiente de nuestra casa, así que nos vamos mañana (sábado sabadete) al IKEA más cercano (Murcia). En mi casa ocurre lo que cuentan en Gomaespuma con mucha gracia, aquello de "El catálogo de Ikea, que ella no lo vea", llega un momento en el que hay que contener los montones de ropa, discos y libros con algún artilugio Grönlund o Karstorp, valientes vikingos que combaten el desorden.
Lo reconozco: padezco de una manía o compulsión por el orden total y absoluto. Se me pasó un poco cuando nació N. y después con M. sufrí recaídas de ansiedad en las que entraba en bucle, mis días eran como el día de la marmota: empezaba a recoger por la mañana por una punta de la casa y terminaba a mediodía para empezar por la tarde de nuevo... Baños, cocina, dormitorios, baños, cocina, dormitorios, pañales, biberones, baños, cocina... Ya me di cuenta hace tiempo de que la ropa amontonada por los rincones es un signo más de identidad de familias como la nuestra, no hay espacio y los hijos abultan cada vez más; además y según la filosofía de mi madre de "más vale una despensa hermosa que invertir en Bolsa" gestionamos mal el poco espacio de que disponemos.
Mi manía ordenatoria me ha acompañado siempre, era una manera de sobrevivir en una habitación compartida con tres hermanas, en la que entraban mis dos hermanos varones a no sé qué porque la ropa ya me la descolgaban ellas del armario para probársela o dejarla a sus amigas. Hasta el tabaco me escondían, y eso que ya estaba escondido por mí para que no me lo pillara mi padre.
Años después compartí habitación con tres compañeras en una residencia universitaria de monjas, en la cual disponíamos de un hornillo y un radiocasete para las cuatro. Problema: o te hacías el té con el agua de la ducha o te tragabas los 40 principales a las 7 de la mañana porque la Amparito era novia de un cantante de la movida.
Y after un piso de estudiantes con amigos y hermanos (llegamos a estar 6 en plantilla y otros 4 ó 5 allegados que acudían a estudiar y de paso merendaban)
Y after and after conocí a J. con quien he compartido el resto de mi vida y 6 mudanzas.
Comprenderán ustedes. Somos expertos en ordenar, colocar en cajas (rotulador en mano) todos y cada uno de los contenidos de nuestras casas. Hasta los operarios de las mudanzas nos pedían consejo: los libros en cajas de 20 y los discos en cajas de 10, las copas con las toallas y la vajilla de la Cartuja envuelta en los albornoces.
No estamos locos. A todo el mudo le gusta ir al IKEA aunque no lo demuestre con efusividad y vaya de "no soy consumista que se deja manipular y dirigir por una flecha blanca pintada en el suelo". A nosotros nos encanta ir sin la prole, a mirar. Aunque siempre acabamos comprando algo, alguna tontería como esas lámparas que parecen caramelos o cacharros de cocina un poco inútiles para picar cebollar o cortar el pepino con forma de pepino.
A mi la filosofía esta nórdica me da lo mismo, ya me leo a Henning Mankell y tal y no quiero que me expliquen chorradas: jamás podré tener una cocina con isla ni integrar un vestidor en el dormitorio.Que donde caben 2 caben 3 lo tengo yo más claro que el agua y para albóndigas las de mi robot de cocina.
Son las cosas de las casas puzzle decoradas a lo largo de los años: un sofá de rejilla thonet heredado de mi abuela al lado de una librería billy, las copas que compramos en Sintra como floreros en la estantería aneboda y así...
IKEA es como las películas musicales ¿quién coño puede creerse eso? Pero que bonitas...
Lo reconozco: padezco de una manía o compulsión por el orden total y absoluto. Se me pasó un poco cuando nació N. y después con M. sufrí recaídas de ansiedad en las que entraba en bucle, mis días eran como el día de la marmota: empezaba a recoger por la mañana por una punta de la casa y terminaba a mediodía para empezar por la tarde de nuevo... Baños, cocina, dormitorios, baños, cocina, dormitorios, pañales, biberones, baños, cocina... Ya me di cuenta hace tiempo de que la ropa amontonada por los rincones es un signo más de identidad de familias como la nuestra, no hay espacio y los hijos abultan cada vez más; además y según la filosofía de mi madre de "más vale una despensa hermosa que invertir en Bolsa" gestionamos mal el poco espacio de que disponemos.
Mi manía ordenatoria me ha acompañado siempre, era una manera de sobrevivir en una habitación compartida con tres hermanas, en la que entraban mis dos hermanos varones a no sé qué porque la ropa ya me la descolgaban ellas del armario para probársela o dejarla a sus amigas. Hasta el tabaco me escondían, y eso que ya estaba escondido por mí para que no me lo pillara mi padre.
Años después compartí habitación con tres compañeras en una residencia universitaria de monjas, en la cual disponíamos de un hornillo y un radiocasete para las cuatro. Problema: o te hacías el té con el agua de la ducha o te tragabas los 40 principales a las 7 de la mañana porque la Amparito era novia de un cantante de la movida.
Y after un piso de estudiantes con amigos y hermanos (llegamos a estar 6 en plantilla y otros 4 ó 5 allegados que acudían a estudiar y de paso merendaban)
Y after and after conocí a J. con quien he compartido el resto de mi vida y 6 mudanzas.
Comprenderán ustedes. Somos expertos en ordenar, colocar en cajas (rotulador en mano) todos y cada uno de los contenidos de nuestras casas. Hasta los operarios de las mudanzas nos pedían consejo: los libros en cajas de 20 y los discos en cajas de 10, las copas con las toallas y la vajilla de la Cartuja envuelta en los albornoces.
No estamos locos. A todo el mudo le gusta ir al IKEA aunque no lo demuestre con efusividad y vaya de "no soy consumista que se deja manipular y dirigir por una flecha blanca pintada en el suelo". A nosotros nos encanta ir sin la prole, a mirar. Aunque siempre acabamos comprando algo, alguna tontería como esas lámparas que parecen caramelos o cacharros de cocina un poco inútiles para picar cebollar o cortar el pepino con forma de pepino.
A mi la filosofía esta nórdica me da lo mismo, ya me leo a Henning Mankell y tal y no quiero que me expliquen chorradas: jamás podré tener una cocina con isla ni integrar un vestidor en el dormitorio.Que donde caben 2 caben 3 lo tengo yo más claro que el agua y para albóndigas las de mi robot de cocina.
Son las cosas de las casas puzzle decoradas a lo largo de los años: un sofá de rejilla thonet heredado de mi abuela al lado de una librería billy, las copas que compramos en Sintra como floreros en la estantería aneboda y así...
IKEA es como las películas musicales ¿quién coño puede creerse eso? Pero que bonitas...
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viernes, 14 de enero de 2011
ARDE PARIS (2)
¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS ALI!!!
Te iba a enviar un calendario de bomberos, de esos que salen todos con el torso desnudo y aceitoso, en pose de urgencia y vamos pallá. Los hay muy buenos (los calendarios) Te iba a enviar también medio cochinillo congelado en el paquete de la mama, ya de por si atiborrado de embutidos y taquicos de jamón... Te iba a enviar a uno de tus sobrinos...Pero me he dicho que tanta carne cruda no puede ser buena para la vesícula.
Así que te dedico este momento Luz, para que la cantes.
Te iba a enviar un calendario de bomberos, de esos que salen todos con el torso desnudo y aceitoso, en pose de urgencia y vamos pallá. Los hay muy buenos (los calendarios) Te iba a enviar también medio cochinillo congelado en el paquete de la mama, ya de por si atiborrado de embutidos y taquicos de jamón... Te iba a enviar a uno de tus sobrinos...Pero me he dicho que tanta carne cruda no puede ser buena para la vesícula.
Así que te dedico este momento Luz, para que la cantes.
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miércoles, 12 de enero de 2011
FUMAR
Teoría y realidad de la ley contra el fumador
FRANCISCO RICO
EL PAÍS - Opinión - 11-01-2011 Quizá no por entero, pero en aspectos importantes la "Ley 42/2010, de 30 de diciembre, por la que se modifica la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo", etcétera, etcétera, es un golpe bajo a la libertad, una muestra de estolidez y una vileza. Vayamos, brevísimamente, por partes, y en cada una con solo un par de calas.
Golpe bajo. Dejemos de lado que no pocos de los argumentos contra el tabaco carecen de rigor científico y son simple fruto del desconocimiento, por las actuales insuficiencias de la investigación. (Como cuando hace unos años el aceite de oliva se consideraba malo para el colesterol y se excluía de la "sana dieta mediterránea" en la que hoy tanto se ponderan sus virtudes). Concedamos asimismo que la prohibición de fumar en muchos lugares públicos es una medida juiciosa. En muchos, sí, bien está, pero ¿en todos? A los fumadores en ejercicio se les veta la entrada en multitud de sitios, mientras a nadie se le fuerza a ir a los bares o restaurantes que aquellos elijan. ¿Cuál es el problema para que los fumadores -clientes, dependientes y dueños- dispongan de lugares en que los no fumadores sean libres de no entrar? Cada uno puede hacer de su capa un sayo: contra su voluntad no hay por qué protegerlo de vagos peligros. Más de las tres cuartas partes de los españoles da por buena la existencia de locales para fumadores. La ley de marras es una efectiva restricción de la libertad y un estorbo a la conllevancia. Estolidez. Los redactores de la ley confirman clamorosamente la opinión que de los políticos tiene la mayoría de los ciudadanos. La torpeza preside en especial la lista de espacios vedados al tabaco. Es patente que el legislador ha ido señalándolos a voleo, según se le pasaban por la cabeza, sin ninguna preocupación por el orden y la congruencia. El artículo séptimo, así, cataloga los tales espacios desde la letra a hasta la equis. Al llegar a la erre menciona las "Estaciones de servicio y similares". A continuación, en la ese, introduce una disposición universal y omnicomprensiva: "Cualquier otro lugar en el que, por mandato de esta ley o de otra norma o por decisión de su titular, se prohíba fumar". Parece que ahí debiera acabarse la cosa. Pero no, el inventario vuelve a la enumeración particular: "Hoteles, hostales y establecimientos análogos", etcétera, etcétera. Para acabar majestuosamente: "En todos los demás espacios cerrados de uso público o colectivo". En comparación, la enciclopedia china de Borges es un modelo de lógica: "Los animales se dividen en a/ pertenecientes al Emperador, b/ embalsamados, c/ amaestrados, d/ lechones...". De las luces que exhiben los parlamentarios reos del texto baste solo otro espécimen: según el artículo octavo, quien en un hotel quiera el desayuno en su habitación de fumador tendrá que salir de ella para que el camarero se lo sirva y que volver a entrar cuando el camarero salga. Vileza. Domina la ley el espíritu persecutorio, en un horizonte de entredichos y busca de culpabilidades ("incluso en los supuestos de infracciones cometidas por menores"), de aliento a la intolerancia y la discordia, y de cerrazón sectaria a la realidad de la vida y de los hombres. En la España de otros tiempos se llamaba malsín al que "de secreto avisa a la justicia de algunos delitos con mala intención y por su propio interés". Es un hecho que la ley y las incitaciones de la ministra de Sanidad están abriendo ya la puerta a los malsines. Nada tan fácil como la delación movida por conveniencias innobles, inquinas o malhumores, y anónima o presentada con una falsa identidad: no hay más que enviarla a cualquiera de las diligentes webs que le darán curso sin comprobar (así lo pregonan) "la veracidad de los datos expuestos por el denunciante". No se trata de una presunción: insisto, es ya un hecho. Donde la actitud inquisitorial y el celo puritano se precipitan vertiginosamente hacia la vileza es en el nuevo artículo 7 c, que generaliza la interdicción en los "centros, servicios o establecimientos sanitarios, así como en los espacios al aire libre o cubiertos comprendidos en sus recintos". En ningún otro sitio estaría más justificado que ahí fijar lugares y excepciones para fumar (también marihuana). Pero los padres de la patria, hijos de moralinas abstractas y huérfanos de toda comprensión humana, desprecian las personas y las situaciones reales. En las cárceles y en los psiquiátricos está autorizado fumar "en las zonas exteriores" o en "salas cerradas habilitadas al efecto". A los viejos y discapacitados se les permite en las áreas ad hoc de los asilos, aunque de ningún modo al aire libre ni en sus habitaciones. Con los enfermos hospitalizados no hay la mínima complacencia. A los padecimientos que comporta verse en tal situación, el legislador añade, ensañándose, la tortura de la abstinencia. "¡Qué escándalo -debe de juzgar-, satisfacer los bajos apetitos de un paciente terminal -de cáncer de pulmón, pongamos- que no piensa en otra cosa que en echarse unos pitillos!". Con absoluta desestima de los datos, de la voluntad y el sufrimiento ajenos, sacrifica al individuo cercano en el altar de un remoto ideal genérico. Líbrenos Dios de los altos principios. P.S. En mi vida he fumado un solo cigarrillo.
FRANCISCO RICO
Golpe bajo. Dejemos de lado que no pocos de los argumentos contra el tabaco carecen de rigor científico y son simple fruto del desconocimiento, por las actuales insuficiencias de la investigación. (Como cuando hace unos años el aceite de oliva se consideraba malo para el colesterol y se excluía de la "sana dieta mediterránea" en la que hoy tanto se ponderan sus virtudes). Concedamos asimismo que la prohibición de fumar en muchos lugares públicos es una medida juiciosa. En muchos, sí, bien está, pero ¿en todos? A los fumadores en ejercicio se les veta la entrada en multitud de sitios, mientras a nadie se le fuerza a ir a los bares o restaurantes que aquellos elijan. ¿Cuál es el problema para que los fumadores -clientes, dependientes y dueños- dispongan de lugares en que los no fumadores sean libres de no entrar? Cada uno puede hacer de su capa un sayo: contra su voluntad no hay por qué protegerlo de vagos peligros. Más de las tres cuartas partes de los españoles da por buena la existencia de locales para fumadores. La ley de marras es una efectiva restricción de la libertad y un estorbo a la conllevancia. Estolidez. Los redactores de la ley confirman clamorosamente la opinión que de los políticos tiene la mayoría de los ciudadanos. La torpeza preside en especial la lista de espacios vedados al tabaco. Es patente que el legislador ha ido señalándolos a voleo, según se le pasaban por la cabeza, sin ninguna preocupación por el orden y la congruencia. El artículo séptimo, así, cataloga los tales espacios desde la letra a hasta la equis. Al llegar a la erre menciona las "Estaciones de servicio y similares". A continuación, en la ese, introduce una disposición universal y omnicomprensiva: "Cualquier otro lugar en el que, por mandato de esta ley o de otra norma o por decisión de su titular, se prohíba fumar". Parece que ahí debiera acabarse la cosa. Pero no, el inventario vuelve a la enumeración particular: "Hoteles, hostales y establecimientos análogos", etcétera, etcétera. Para acabar majestuosamente: "En todos los demás espacios cerrados de uso público o colectivo". En comparación, la enciclopedia china de Borges es un modelo de lógica: "Los animales se dividen en a/ pertenecientes al Emperador, b/ embalsamados, c/ amaestrados, d/ lechones...". De las luces que exhiben los parlamentarios reos del texto baste solo otro espécimen: según el artículo octavo, quien en un hotel quiera el desayuno en su habitación de fumador tendrá que salir de ella para que el camarero se lo sirva y que volver a entrar cuando el camarero salga. Vileza. Domina la ley el espíritu persecutorio, en un horizonte de entredichos y busca de culpabilidades ("incluso en los supuestos de infracciones cometidas por menores"), de aliento a la intolerancia y la discordia, y de cerrazón sectaria a la realidad de la vida y de los hombres. En la España de otros tiempos se llamaba malsín al que "de secreto avisa a la justicia de algunos delitos con mala intención y por su propio interés". Es un hecho que la ley y las incitaciones de la ministra de Sanidad están abriendo ya la puerta a los malsines. Nada tan fácil como la delación movida por conveniencias innobles, inquinas o malhumores, y anónima o presentada con una falsa identidad: no hay más que enviarla a cualquiera de las diligentes webs que le darán curso sin comprobar (así lo pregonan) "la veracidad de los datos expuestos por el denunciante". No se trata de una presunción: insisto, es ya un hecho. Donde la actitud inquisitorial y el celo puritano se precipitan vertiginosamente hacia la vileza es en el nuevo artículo 7 c, que generaliza la interdicción en los "centros, servicios o establecimientos sanitarios, así como en los espacios al aire libre o cubiertos comprendidos en sus recintos". En ningún otro sitio estaría más justificado que ahí fijar lugares y excepciones para fumar (también marihuana). Pero los padres de la patria, hijos de moralinas abstractas y huérfanos de toda comprensión humana, desprecian las personas y las situaciones reales. En las cárceles y en los psiquiátricos está autorizado fumar "en las zonas exteriores" o en "salas cerradas habilitadas al efecto". A los viejos y discapacitados se les permite en las áreas ad hoc de los asilos, aunque de ningún modo al aire libre ni en sus habitaciones. Con los enfermos hospitalizados no hay la mínima complacencia. A los padecimientos que comporta verse en tal situación, el legislador añade, ensañándose, la tortura de la abstinencia. "¡Qué escándalo -debe de juzgar-, satisfacer los bajos apetitos de un paciente terminal -de cáncer de pulmón, pongamos- que no piensa en otra cosa que en echarse unos pitillos!". Con absoluta desestima de los datos, de la voluntad y el sufrimiento ajenos, sacrifica al individuo cercano en el altar de un remoto ideal genérico. Líbrenos Dios de los altos principios. P.S. En mi vida he fumado un solo cigarrillo.
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lunes, 10 de enero de 2011
NUESTRA PORTERA... "¡QUE YA VOY!"
Belén, la portera, nuestra más fiel vigía en esta finca antigua ocupada por emigrantes y exiliados de todo origen y condición, ha muerto. Cayó por las escaleras la tarde del día de Reyes y el golpe en la cabeza fue mortal. Su hijo bajó destrozado y J. y yo nos ocupamos del 112 y de todo lo que ocurrió después.
Sólo unas horas antes había guardado la bici que le regalamos a N. Unos días antes seguía controlando el acceso a la terraza, no fuera a ser que subiera a tender alguien ajeno a la finca, como el mismísimo Manolo Escobar. Y unos años antes, cuando nos trasladamos a estos lares, escuchábamos la fregona en el descansillo y en cuanto abrías la puerta se colaba Belén empuñando el mocho hasta la cocina, a ver si habíamos puesto ya los visillos. Cuando un hombre subía a tender le llamaba mariconazo, hasta a los chinos del 9º, que los pobres se apresuraban a cambiar los 200 calcetines de un alambre a otro sin comprender nada. Y más antiguamente, cuando un niño estaba enfermo ella era quien iba a buscar al médico, a cualquier hora del día o de la noche.
Y todo lo hacía porque le daba la gana.
La vamos a echar de menos.
Sólo unas horas antes había guardado la bici que le regalamos a N. Unos días antes seguía controlando el acceso a la terraza, no fuera a ser que subiera a tender alguien ajeno a la finca, como el mismísimo Manolo Escobar. Y unos años antes, cuando nos trasladamos a estos lares, escuchábamos la fregona en el descansillo y en cuanto abrías la puerta se colaba Belén empuñando el mocho hasta la cocina, a ver si habíamos puesto ya los visillos. Cuando un hombre subía a tender le llamaba mariconazo, hasta a los chinos del 9º, que los pobres se apresuraban a cambiar los 200 calcetines de un alambre a otro sin comprender nada. Y más antiguamente, cuando un niño estaba enfermo ella era quien iba a buscar al médico, a cualquier hora del día o de la noche.
Y todo lo hacía porque le daba la gana.
La vamos a echar de menos.
viernes, 7 de enero de 2011
ROSA DE SANATORIO
Anoche mientras esperábamos, J. y yo recordamos los años en que leíamos algo más de poesía y escuchábamos Radio 3, o sea, antes de la muerte de Manolete y cuando no nos conocíamos; sin embargo escuchábamos los mismos programas. Maravillosos: La Barraca, Cuando los elefantes sueñan con la música, Diario Pop, Rosa de Sanatorio...
"Bajo la sensación del cloroformo
me hacen temblar con alarido interno,
la luz de acuario de un jardín moderno.
y el amarillo olor del yodoformo.
Cubista, futurista y estridente,
por el caos febril de la modorra
vuela la sensación, que al fin se borra,
verde mosca, zumbándome en la frente.
Pasa mis nervios, con gozoso frío,
el arco de lunático violín;
de un si bemol el transparente pío
tiembla en la luz acuaria del jardín,
y va mi barca por el ancho río
que divide un confín de otro confín."
Valle- Inclán.
En aquellos tiempo yo tenía unos 16 años y pasaba los veranos en una aldea paramera rodeada de hermanos y primos (yo, no la aldea) y nuestro único contacto con el mundo exterior vestido con más de dos prendas era la radio de pilas. Mi madre sintonizaba por las mañanas el programa Protagonistas de Luis del Olmo (por él ma- ta- ba, era clásica su frase argumentativa de autoridad "lo ha dicho Luis del Olmo esta mañana") y por la noche (si quedaban pilas de petaca) mi hermano y yo poníamos Radio 3.
Aquellos despertares están en mi memoria cada verano, cuando estamos en Las Peralosas. Y me fui a enamorar de un locutor de la Cope.
Viva la Radio.
"Bajo la sensación del cloroformo
me hacen temblar con alarido interno,
la luz de acuario de un jardín moderno.
y el amarillo olor del yodoformo.
Cubista, futurista y estridente,
por el caos febril de la modorra
vuela la sensación, que al fin se borra,
verde mosca, zumbándome en la frente.
Pasa mis nervios, con gozoso frío,
el arco de lunático violín;
de un si bemol el transparente pío
tiembla en la luz acuaria del jardín,
y va mi barca por el ancho río
que divide un confín de otro confín."
Valle- Inclán.
En aquellos tiempo yo tenía unos 16 años y pasaba los veranos en una aldea paramera rodeada de hermanos y primos (yo, no la aldea) y nuestro único contacto con el mundo exterior vestido con más de dos prendas era la radio de pilas. Mi madre sintonizaba por las mañanas el programa Protagonistas de Luis del Olmo (por él ma- ta- ba, era clásica su frase argumentativa de autoridad "lo ha dicho Luis del Olmo esta mañana") y por la noche (si quedaban pilas de petaca) mi hermano y yo poníamos Radio 3.
Aquellos despertares están en mi memoria cada verano, cuando estamos en Las Peralosas. Y me fui a enamorar de un locutor de la Cope.
Viva la Radio.
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cartografías imaginarias,
de esto también me acuerdo
POR FIN...
... Creíamos que llegar al hogar nos iba a traer la paz y la tranquilidad perdidas en estos días de comilonas remojadas de cervezas y espumosos varios. De eso nada, los Reyes nos han hecho pasar un día aciago (que diría mi compañero de clásicas) Ya lo contaré en otro momento, ahora estoy triste y cansada, creo que hemos empezado el año con mal pie. Para colmo A. me ha llamado esta tarde desde París: al vecino de al lado se le ha quemado el apartamento y ha desalojado a todo el inmueble, ahumados y asustados pero nada más.
Un día triste con un comienzo alegre.
Esta mañana M. y N. han descubierto sus regalos. Una máquina de coser y una bicicleta, respectivamente. Lo mejor ocurrió anoche, cuando recién desembarcó la bici desde el decathlón: primero a casa de mi madre, luego despistar a la familia en plena cabalgata para recogerla y traerla hasta el noveno a cargo del buen portero, a las dos de la mañana bajarla a casa (justo cuando las niñas del octavo bajaban del ascensor, que J. tuvo que recular escaleras arriba para no ser visto en su papel de rey y esperar allí hasta que se apagaron los gritos de entusiasmo) dejarla en la terraza (J. hecho polvo y maldiciendo a "la puta cal") esperar a N. que salió de fiesta y llegó tarde y se acostó, no sin antes rebuscar por la casa; sacar el resto de regalos a las 8 de la mañana... Y a las 9 M. se ha puesto a coser retales. Con el ruido de la máquina todos nos hemos despertado maldiciendo a la susodicha "puta cal", N. ha decidido que las Converse que le hemos regalado no son las de su vida, o sea, que no se llevan, porque mamá este color (negro) ya no está en la calle, o sea In, y por lo tanto va a cambiarlas por otra cosa In.
Eso sí, la bici mola un montón porque tiene de todo y además es negra del todo.
La puta cal.
Un día triste con un comienzo alegre.
Esta mañana M. y N. han descubierto sus regalos. Una máquina de coser y una bicicleta, respectivamente. Lo mejor ocurrió anoche, cuando recién desembarcó la bici desde el decathlón: primero a casa de mi madre, luego despistar a la familia en plena cabalgata para recogerla y traerla hasta el noveno a cargo del buen portero, a las dos de la mañana bajarla a casa (justo cuando las niñas del octavo bajaban del ascensor, que J. tuvo que recular escaleras arriba para no ser visto en su papel de rey y esperar allí hasta que se apagaron los gritos de entusiasmo) dejarla en la terraza (J. hecho polvo y maldiciendo a "la puta cal") esperar a N. que salió de fiesta y llegó tarde y se acostó, no sin antes rebuscar por la casa; sacar el resto de regalos a las 8 de la mañana... Y a las 9 M. se ha puesto a coser retales. Con el ruido de la máquina todos nos hemos despertado maldiciendo a la susodicha "puta cal", N. ha decidido que las Converse que le hemos regalado no son las de su vida, o sea, que no se llevan, porque mamá este color (negro) ya no está en la calle, o sea In, y por lo tanto va a cambiarlas por otra cosa In.
Eso sí, la bici mola un montón porque tiene de todo y además es negra del todo.
La puta cal.
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