martes, 22 de febrero de 2011

DÓNDE PUEDO LLEVAR A UNA CHICA ( A CENAR)

Al parecer, hay una chica. Una estudiante de bachillerato de esas de sobresalientes. Al parecer, nuestro N. la ha invitado a cenar el sábado próximo. Nos hemos enterado de forma indirecta, como casi siempre se enteran los padres en estos casos: que si mi paga exigua, que si este sábado, que si una amiga que tienen que hablar, que si un sitio tranquilo y barato, que si efectivamente el sábado es sábado...  En fin ¿podrías darme mamá algo más de dinero por favor que voy a invitar a una chica a cenar a un sitio bueno- bonito- barato- que no sea un chino?
Teniendo en cuenta la alergia a los lácteos que arrastra desde que tomó el 2º biberón somos cautelosos y exquisitos con nuestras salidas a comer fuera. Más de una vez nuestra cena o comida ha terminado en la máquina de pastelitos y café de Urgencias. Excelentes  como diuréticos. Le he dicho que se lleve la aguja de adrenalina por si entra en shock anafiláctico, de amor o de salsa de yogur, que últimamente love is in the air y le puede dar un ataque de asma de los gordos.
Criaturas... Recuerdo aquello que decía mi abuela: a los críos hay que quererlos mucho y que coman todo lo que puedan.

Acabarán en un chino... seguro.

miércoles, 16 de febrero de 2011

UN GRANO DE ARENA EN LAS PLAYAS DE HOMERO

Ea, me lo he llegado a plantear seriamente. Hablo poco de mi trabajo en estas páginas estratosféricas. No es que no me guste, ni me interese. Se lleva las mejores horas del día, las más frías y atentas. Se lleva el tiempo de la alegre primavera, del dulce fruto... Antes de que el tiempo helado cubra de nieve la hermosa cumbre. Sí, estamos estudiando la poesía de Garcilaso. Con otros alumnos estudio las extrañas transformaciones que sufre la lengua al pasar un pelotón de palabras de voz activa a voz pasiva. Y con 2º de bachillerato nos peleamos para que Max Estrella no muera este curso tampoco.
Continuas peleas de mi vida doméstica. Porque mi trabajo no exige más etiquetas, forma parte de esta vida de atalaya y de algunas cartografías imaginarias que mis alumnos  y compañeros me proporcionan desinteresadamente. Mi trabajo es parte de la vida, mía y de otros. Son abordajes ajenos a los que me someto desde que aprobé las oposiciones al cuerpo glorioso de funcionarios civiles del estado.
Estado de la burocracia Weber.

"Ya sólo espero no tener que dirigirme al Delegado de Actividades Matutinas para que envíe un informe al Coordinador de Gastronomía, que solicite al Tutor de Líquidos y Sólidos, para que éste a su vez le proponga al Subdelegado de Relaciones Sociales Durante el Segmento de Ocio, que, tras una negociación conmigo, haga el favor de decirme cuánto le debo por el café. Lo dicho, si Kafka hubiera sido profesor de instituto podríamos decir que es un escritor costrumbrista."
                               http://elblogdejuanjo.wordpress.com

Miro hacia atrás y consulto los mapas de antaño, otras cartas de marear, y me pregunto cómo hemos podido volver la cabeza ante las evidencias de la vida...


Y encontrar este paisaje...



 Escribo poco sobre mi trabajo porque mi trabajo, desde hace 21 años, es aquello que el común de los mortales entiende por sector educación. Levantarme cada mañana y mirar los dos palmos de suelo que me mantienen en pie. Luego, caminar. Eso sí, después de dos cafés  de melita  compartidos con J. (ambos walking dead), aseo personal, comprobar el estado del lavavajillas y/o fregadero, buscar el coche en la zona de residentes (es lo que tiene vivir en el centro again) y replantearme el mito de Apolo y Dafne de camino al instituto.
¿Y si la voz pasiva fuese la transformación de Dafne en un hermoso laurel?

domingo, 13 de febrero de 2011

DAÑOS COLATERALES DEL IKEA

Efectivamente, esto sigue. Nos hemos dado cuenta de que no podemos seguir criando a nuestros hijos adolescentes entre estas cuatro paredes de más de 30 años sin echar una miaja de pintura en las paredes y teniendo por monturas unos sofás de curtisán en los cuales les di el pecho a ambos. Somos conscientes de que la calidad de vida se traduce en cifras de a cuatro, como los desfiles de la Pascua Militar. Eso, en lo que respecta a nuestra vivienda habitual, o sea, esta atalaya con wifi desde la que escribo. Si estas nuestras preocupaciones se trasladan al campo o finca rupestre que poseemos a tres horas de aquí, la necesidad se convierte en virtud.
Pienso, a veces, en los años que nos esperan. Pienso, sobre todo después de dejar el hospital tras una revisión rutinaria de alguno de nosotros mismos, si algo pasara y los años que nos quedan por vivir se redujeran a uno o ninguno. En ese momento me viene a las mientes nuestra casa en el campo, esa que se está cayendo un poco por partes, por no hacernos la puñeta de golpe. Allí hemos sido muy felices y le debemos un arreglo.

Con tal intención estamos consultando al consejo de notables por internet: desde casas de madera hasta cuadrillas de albañiles de todo a 100.

De una empresa que monta casas de madera hemos conseguido esta información:

"En estos precios esta incluido transporte asta dónde llega nuestro camión, montaje, electricidad completa con apliques, fontanería completa con sanitarios y ducha, cocina amueblada con electrodomésticos.
No incluye impuestos, cimentación y en caso de necesitar proyecto de arquitecto se lo proporcionamos pero no esta incluido en el precio.
Estas medidas son aproximadas
Tarifa valida hasta el 31-12-2009 salvo error u omisión o nueva actualización por parte de la empresa."


lo cual nos ha dejado estupefactos, sobre todo por lo del camión. Suponemos que el camión no hay que comprarlo porque NADA está incluido en el precio. Podríamos pagarles parte del baño con unas clases de ortografía o dicción, porque esta empresa está sita en el pueblo vecino a nuestra aldea (más grande, con mercado e instituto) y conocemos su dialecto: parecen de Osaka, tanto en la pronunciación  de la lengua como en los ojos guiñados de tanto mirar el campo solatero.

A mi me dan ganas de volver a escuchar esto (y ya veremos cómo nos apañamos) El sucedido del banco da para otra ocasión.



lunes, 7 de febrero de 2011

FOTOGRAFÍAS

A partir de los diarios de Trapiello he llegado a conocer algunas fotografías de Castro Prieto. Así son estas cosas: una cosa te lleva a la otra, como en aquella película "Jó, que noche". Vaya títulos ponemos en castellano.
Decía, Castro Prieto. Me han recordado a Manolo Toribio, cuánto tiempo.


PERÚ, VIAJE AL SOL. J.M. Castro Prieto

VARANASI. J.M. Castro Prieto.

miércoles, 2 de febrero de 2011

QUÉ ME VAIS A COMPRAR

Qué desahogo esto de poder narrar con todo lujo de detalles los abordajes de mis hijos.
N. cumple la semana que viene 17 años. Desde hace dos semanas viene comentando que sólo tiene 43 sudaderas  (todas negras o grises) 58 camisetas (todas negras con dibujos inspirados en el más puro tenebrismo goyesco) y pantalones que "ya no le quedan igual", será porque ha echado unas piernas como las de Gervasio Deferr pero con pelos.
Comenta el paso del tiempo, la decrepitud del espíritu, los campos de soledad y los mustios collados.
El centro comercial más próximo está a 70 kilómetros y allí, por si no lo sabemos, está lo mejor de las rebajas de marca: ADIDAS, ZOOYORK, BILLABONG... Todo un mundo de color y fantasía.
Lo que él no sabe es que cuando activamos la tarjeta nueva con chip del IKEA  sonó una alarma en la central de Visa y activaron el DEFCON2 y tenemos que entrar al cajero con gorra y gafas de sol, como El Solitario.






Que digo yo que serán buenas las zapatillas...

ABORDAJES

Se inaugura una nueva sección o etiquetas o avisos: ABORDAJES. Preguntas de  mis hijos, sobrinos o demás ramaje borde.
Esta noche durante la cena pregunta N. (después de apostatar del plato de hervido servido en la mesa y marear el brócoli un rato en el tenedor) que qué pasaba en Egipto. Se lo ha explicado su padre, quien como buen profesor de historia se ha remontado al tiempo en que había escarabajos en las pirámides. Hemos concluido que no era momento para viajar allí con niños y buen momento para viajar allí  los dos solos, y comprobar cómo la ira puede convertirse en esperanza siempre que no se invoquen  dioses coléricos.