viernes, 23 de enero de 2009

AQUELLOS TIEMPOS

Quizá no fuera la mejor canción de los 80 (ahora parece que vuelven, espero que sin hombreras) pero a muchos nos marcó y empezamos a escuchar música como locos.

miércoles, 21 de enero de 2009

DISCURSO DE OBAMA

Un muchacho palestino mira a Obama y me pregunto si le entiende. Sigue estando abajo. Le observa de reojo, sigue sus gestos por televisión. Probablemente se crucen sus miradas en algún otro lugar o en otro tiempo.

jueves, 15 de enero de 2009

RECUPERACIÓN DE MI MEMORIA HISTÓRICA







No hay nada como las limpiezas a fondo de los fondos de cajones y armarios, sobre todo si te encuentras en medio de una ola de frío siberiano. LOS OTROS... pero con más luz que sombras.

miércoles, 14 de enero de 2009

EFECTO MOZART

Parece ser que la Sonata K448 de Mozart agiliza nuestra mente y nos despierta la inteligencia. Pinche en el título de la entrada, a ver si es verdad.
Feliz cumpleaños, mon cheri.

viernes, 9 de enero de 2009

OBRIGADA








Algunas imágenes de nuestro paso por Lisboa. Nuestra ciudad de reencuentros desde hace 20 años.


domingo, 4 de enero de 2009

LISBOA

Acabamos de llegar, Lisboa tan hermosa y tan vieja como siempre. Iniciamos nuestro viaje para tomar aire fresco del Atlántico después del trimestre formidable que hemos pasado los cuatro. Formidable, caótico, pandoroso... Todo como muy mitológico y grandioso, pero no tanto como la estatua del Marqués de Pombal agarrando la melena del león en el centro de la plaza a la cual da nombre. Fin de año bajo unos fuegos arificiales maravillosos. Apartamento acogedor y cómodo en Anjos, bueno la cama se nos cayó la primera noche y no fue a causa de efusiones amatorias, J. no está para muchos saltos, fue que estaban destrozados los largueros metálicos y, hallándome yo en manos de Henning Mankell y llegando al final de cómo Ya Ru lee el diario de su antepasado esclavizado en el desierto de Nevada y decide ajustar cuentas en el pequeño pueblo de Hasjovallen (Suecia) y entrando al fin mis pies en calor... J. se sentó para descalzarse después de una larga caminata hasta la Plaza del comercio y zas... la cama al suelo. Llamamos a la dueña del apartamento. Estaba en Francia (como suele ser habitual). Llamamos a la empresa que lo alquilaba y el gerente estaba durmiendo (como es habitual a las 11´30 de la noche en aquellos países civilizados) así que durmimos con el colchón en el suelo, en plan hippie.
Hemos visitado todo lo que nuestros hijos nos han permitido, que ha sido mucho. La última noche fue una sorpresa. Entramos a cenar en un restaurante, a las 20´30, hora muy civilizada y que nuestros lechones estaban cansados y con hambre y así no se puede negociar. Lo que no sabíamos es que se trataba de una casa de fados muy conocida en Lisboa, Os Ferreiras, en Rua Sao Lázaro. A las nueve empezaron los fados. Pensábamos que esa gente de negro y con corbatas ellos y mantones ellas eran artistas de algún local vecino, hasta que se levantó la señora de más edad y se puso a cantar, fueron saliendo ellos y ellas cantando como sabían, vive Dios, en un local que no tendría ni 50 metros. Pero fue inesperado y precioso. Por fin he podido escuchar unos fados sentidos, el bacalao exquisito, el oporto delicioso y la cuenta dio buena cuenta de todo ello.
El ferry hasta Cashillas, la Feira de Ladra, Alfama, el Chiado... N. buscaba centros comerciales y M. las pastelarias. Los gintónics en el café Nicola de Rossío, la no comida en el Martinho de Arcada (qué precios), el café de A Brasileira...
Nos hemos vuelto con los mismos problemas pero paseados por el Tajo.