miércoles, 25 de febrero de 2009

SUPONGO QUE PODRÍA HACER ALGO CON MI VIDA...


Supongo. Recuerdo cuando era una niña (yo, la misma que cumplirá dentro de poco 46 y que no los aparenta, a decir de mis compañeras, qué bonicas...) que escribía en cuadernos escolares diferentes comienzos para diferentes novelas que nunca terminaba. Luego fui adolescente en días idénticos a nubes. Ahora queda un poco de humo dentro de una nebulosa o constelación de familias y trabajos, un poco de aquella criatura.
Apenas escribo, apenas tengo tiempo. Tengo tantas cosas... Mis dos familias (mamífera y alada), mis dos casas (que hoy en día valen juntas lo mismo que un buen huerto con pozo), mis trabajos domésticos con hijos ajenos y propios.
Compro cuadernos para empezarlos y no encajo en tres líneas ni un verso.
Ay, en llegando la primavera todo se renueva y mi pobre cabeza debe hacer sitio para otras cosas.
Quizá estoy pensabunda y emífera desde que visitamos a F. e I. en la residencia de ancianos. Están lejos de su vida en el campo, de su huerta y su corral, les falta aquello que les unía a nosotros y a la tierra, están fuera de la vida. Sólo están esperando.
Quizá son los problemas con los hijos, también se están yendo constantemente y no avisan, no hay señales.
Ramas de febrero, hacia la luz y hacia la vida...

RAMAS DE FEBRERO





Así nos encontramos el campo de febrero,apuntando brotes. Apuntando al cielo. Son imágenes de antes de la poda. El próximo invierno esas ramas nos calentarán en el hogar y cocinarán a fuego lento calderetas o arroces variados. Benditas sean.

lunes, 9 de febrero de 2009

PASATIEMPO

Acabo de poner un examen para 4º ESO, otro más en realidad. A ellos les parece que cuantos más exámenes escriban más notas tienen y más corrijo yo y más papeles por medio y mejor para todos. En clase pasan de leer los textos que yo propongo (algunos alumnos/as y algunos textos/as) y luego piensan que con hacer análisis sintáctico a cascoporro ya tienen un 5. Pretextos y pasatiempos, nuevas tecnologías manchadas siempre de tiza.

De vez en cuando leemos poesía (¿quééééé?) y la verdad es que algo les llega, como un poco de agua caliente a sus almas heladas. Esta mañana había un ligero aroma a porro en la clase, una evidencia que se empeñan en ocultar bajo una rociada de desodorante o colonia, de manera que el aula olía a bingo de pueblo un domingo por la noche. He puesto mi cara de "lo sé todo y vosotros sabéis que yo sé que lo sabéis". Sin comentarios.

Fuera de mis aulas, la vida sigue con sus ausencias. Un poema de Mario Benedetti. Inventario.
CUANDO ÉRAMOS NIÑOS
LOS VIEJOS TENÍAN COMO TREINTA
UN CHARCO ERA UN OCÉANO
LA MUERTE LISA Y LLANA
NO EXISTÍA
CUANDO MUCHACHOS
LOS VIEJOS ERAN GENTE DE CUARENTA
UN ESTANQUE ERA UN OCÉANO
LA MUERTE SOLAMENTE
UNA PALABRA
YA CUANDO NOS CASAMOS
LOS ANCIANOS ESTABAN EN CINCUENTA
UN LAGO ERA UN OCÉANO
LA MUERTE ERA LA MUERTE
DE LOS OTROS
AHORA VETERANOS
YA LE DIMOS ALCANCE A LA VERDAD
EL OCÉANO ES POR FIN EL OCÉANO
PERO LA MUERTE EMPIEZA A SER
LA NUESTRA.

Me queda por corregir el examen de literatura medieval de 3º, les encantan los trovadores y los juglares, sobre todo cuando les expliqué que el rap tiene su origen el los rapsodas de aquella época fabulosa. Ya no sé lo que es verdad filológica ni lo que me invento para captar su atención.

La clase, película de Laurent Cantet.

sábado, 7 de febrero de 2009

ÉRAMOS POCOS...








Por fin Emma y Pintas tuvieron familia y esta tarde han salido del nido (más bien han sido emancipados a la fuerza, J. los ha echado de buenos modos para que aprendan a buscarse la vida) Les hemos lavado las patas y han correteado por la mesa de la cocina.

M. les ha cambiado el nombre varias veces durante estos meses, ha imaginado su vida futura e incluso ha invitado a una amiga a venir a casa para jugar con ellos. Cuando se han dado cuenta de que los pobres no sabían otra cosa que arañar el mantel y gruñir y que no les gustaban las galletas demasiado, se han ido a su cuarto a jugar. N. no les hace ni caso: mañana cumple 15 años y no está para experiencias National Geographic.


Son azulones, uno con la cabeza blanca y otro con pintas blancas y negras.


En estos casos es cuando una es consciente de que sus hijos crecen demasiado deprisa. Si hubiera ocurrido este pequeño milagro hace un año, estarían los dos pegados a la jaula o pensando en llevarlos al campo para que hiciesen amigos. Sin embargo, N. ha llegado hace un rato con la intención de recaudar dinero de sus padres para invitar a TODA la pandilla a cenar al chino. Probablemente con lo que se ha llevado tenga para una fuente de ancas de rana con mucho arroz tres delicias, y que compartan el rancho con glutamato.

En fin. Menos mal que nos queda Portugal y otra familia a la que educar