Nuestro N. se está viniendo arriba, tenía que suceder algún día que empezara a aprobar exámenes. A comienzos de curso me preguntó si le iba a comprar una mochila nueva, a lo que contesté que mejor una caja de herramientas. No se lo tomó a mal, la verdad. Nunca se toma nada a malas, excepto cuando le preguntas si tiene algún examen, si ha hecho la cama, si por fin va a recoger la ropa de la litera (ha llegado a tocar el techo) o si los envases vacíos de yogur van solos al cubo de la basura.
Adolescencia obsolescencia planificada.
"Adolescente fui en días idénticos a nubes,
cosa grácil, visible por penumbra y reflejo,
y extraño es, si ese recuerdo busco,
que tanto, tanto duela sobre el cuerpo de hoy.
Perder placer es triste
como la dulce lámpara sobre el lento nocturno;
aquél fui, aquél fui, aquél he sido;
era la ignorancia mi sombra.
Ni gozo ni pena; fui niño
prisionero entre muros cambiantes;
historias como cuerpos, cristales como cielos,
sueño luego, un sueño más alto que la vida.
Cuando la muerte quiera
una verdad quitar de entre mis manos,
las hallará vacías, como en la adolescencia
ardientes de deseo, tendidas hacia el aire"
LUIS CERNUDA
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