sábado, 29 de noviembre de 2008

HE SIDO ABUELA

Es hermoso este sentimiento, el de dar vida a otras vidas. Bueno...aclaración: nuestros periquitos han sido padres. De los cinco huevos que puso Emma sólo uno ha eclosionado y salió hace cuatro días un ser bastante feo y de color rosa que no se parece a nada. En casa vivimos un documental de National Geographic constantemente, la CNN de la naturaleza: está pasando, lo estás viendo. Pintas le da de comer a Emma y ella se pasa el día y la noche en el nido con el polluelo. En fin, que la cocina está llena de ruidos, sensaciones, olores, vida.
Se acerca la navidad. Primicia mundial. Pasaremos la nochebuena en casa y la nochevieja en Lisboa. Planes para pasar al 2009 de otra manera y con otro idioma. Claro, la pregunta es: ¿cuándo nos comemos las uvas, a las doce allí o aquí? Los niños aún no saben nada para evitar tensiones.
Ya tenemos bastante con elegir el nombre del polluelo y comprobar que pía cada mañana. M. ya sabe que los Reyes Magos no vienen de Oriente.
Se hacen mayores. Y ya soy abuela. Le voy ha tejer un gorrito.

lunes, 3 de noviembre de 2008

NOVEDADES

Novedades, pocas. Han puesto la calefacción en el edificio, con lo cual, la caldera funciona a todo meter y si vas en el ascensor y con el ruido parece que vuelas en cohete hacia la terraza. La vida de pobres es así. Las autoridades han pedido a los ciudadanos que no enciendan las luces de navidad hasta el 15 de diciembre, por lo del ahorro de energía y eso. Bien, decenios jodiendo el planeta y ahora tenemos que estar pendientes de las luces de colores que colgamos en el árbol, en los balcones, en los patios...
Novedades. Navidades. A. llega de París el 21 de diciembre. He ido al cine con M., por supuesto HIGH SCHOOL MUSICAL 3. Se han graduado con más años que el sol, tanto baloncesto no puede ser bueno. Más musicales en diciembre. La lámpara del baño se ha roto (pienso) porque ha estallado al darle al interruptor. Yo sí que voy a ahorrar en iluminación, no sé desmontar el foco o plafón (que dice mi madre), así que a ducharse a oscuras. Ahora, que se preparen, si no hay luces habrá polvora china el día de nochebuena.
La novedad con mayúsculas: nuestros periquitos, Emma y Pintas, han sido padres. Cuatro hermosos huevos (de momento), y eso que tienen la jaula en lugar más ruidoso de la casa: la cocina. Son una hermosura, ella en el nido y él llevándole la comida y haciendo ruidos de sorpresa y alegría sin parar.
Bueno, la jaula está más sucia que nunca. Le toca limpiarla a la abuela (yo) pero me alegra mucho tener nuevas vidas en casa.