Es hermoso este sentimiento, el de dar vida a otras vidas. Bueno...aclaración: nuestros periquitos han sido padres. De los cinco huevos que puso Emma sólo uno ha eclosionado y salió hace cuatro días un ser bastante feo y de color rosa que no se parece a nada. En casa vivimos un documental de National Geographic constantemente, la CNN de la naturaleza: está pasando, lo estás viendo. Pintas le da de comer a Emma y ella se pasa el día y la noche en el nido con el polluelo. En fin, que la cocina está llena de ruidos, sensaciones, olores, vida.
Se acerca la navidad. Primicia mundial. Pasaremos la nochebuena en casa y la nochevieja en Lisboa. Planes para pasar al 2009 de otra manera y con otro idioma. Claro, la pregunta es: ¿cuándo nos comemos las uvas, a las doce allí o aquí? Los niños aún no saben nada para evitar tensiones.
Ya tenemos bastante con elegir el nombre del polluelo y comprobar que pía cada mañana. M. ya sabe que los Reyes Magos no vienen de Oriente.
Se hacen mayores. Y ya soy abuela. Le voy ha tejer un gorrito.