Aquí disfrutamos ya de un frío polar, mientras en la costa murciana brilla el sol y el mar se presenta cada mañana con reflejos de oro y la luna riela sobre sus aguas, que diría Espronceda. Sin embargo allí le ponen puertas al mar mientras que aquí es difícil ponerles puertas al campo. Maneras de vivir en La Manga del Mar Menor.
Y algunos detalles decorativos de los pisos de alquiler que ya creíamos prohibidos, hasta para el hogar de las belenesesteban del mundo y que M. fotografió para deleite de toda la familia y posterior recuerdo para generaciones venideras... Gatos tuertos, niños con el cráneo abierto, cuadros de papel albal... Un universo imaginario propio del hotel de El resplandor.
De todas formas Santiago de la Ribera es un pueblo bonito y desde la casa de J. se ve cómo amanece más temprano.
Gracias a la Consejería de Educación viajamos y conocemos mundo y otras maneras de vivir; gracias de todo corazón por haberme dado la oportunidad de conocer este precioso lugar y de aumentar mi colección de taperguares; gracias por fortalecer aún más nuestro amor mutuo después de 22 años de matrimonio y dos hermosos hijos adolescentes con esta separación forzosa; gracias Mariadolores porque al fin me he decidido a leer todo Faulkner y a estudiar inglés... Todo ello os lo debemos a vosotros. Y aún daremos gracias por no engrosar la "escalofriante" cifra de parados de este país, gracias por pagarnos a fin de mes.
Y para colmo formo parte de una mesa electoral... Así veré de cerca el proceso mediante el cual te conviertes en ministra de educación y llenas este país de escuelas privadas y de bachilleres de excelencia y de ilustrísimos funcionarios uniformados.
Va por vosotros, maestros...
No hay comentarios:
Publicar un comentario