Desde que recuerdo, durante cada verano al terminar la comida de mediodía alguien (madre, ama, abuela, patrona...) pregunta "¿melón o sandía?" y se ponen sobre la mesa del almuerzo dos sendas mitades de esos frutos. En cada familia existen partidarios de uno o de otro, no pueden ser los dos o ninguno, hay que definirse. En mi casa, la masa infantil se decantaba con gran fidelidad por uno u otro, así nuestros hijos han heredado esa costumbre a partes iguales siguiendo el ejemplo de sus padres, no hemos cambiado en nuestra preferencia por ese sabor jugoso y fresco que inevitablemente está asociado al verano, las vacaciones, la playa y el calor. Cuando creces no puedes variar, sigues siendo durante toda tu vida o melón o sandía y en la fuente se cortan las tajadas exactas para cada uno: si alguien cambia de opinión no puede ser por que otro se queda sin postre. G. y C. han sido siempre de melón y yo de sandía, los que emigraron no recuerdo pero creo que A. se comía lo que le dábamos sin preguntar porque era la más pequeña (por eso está en París, para elegir lo que le dé la gana) y N. es de sandía si procede de la huerta ecológica de Valencia. A veces había cerezas o melocotones pero cundían poco en una familia numerosa.
Pensaba yo estas cosas mientras estaba esperando a J. a la puerta de los tribunales de oposiciones, en Albacete y en Murcia. Yo esperaba que llegase la hora del llamamiento, que saliese el opositor-a X, que entrase J., que saliese J.... He aquí el proceso del que depende que J. trabaje o no.
Interino o no.
Tribunal 6 ó 7.
Albacete o Murcia.
Programación o no.
Aire acondicionado o no.
Novato o no.
Plicas o cabeceras.
Arte barroco o revolución francesa.
Período de entreguerras o 1ª GM.
Café o agua.
Presidentas o presidentes.
Geografía o historia.
Decir o no decir.
Todo esto sale a diario en las web de educación y sindicatos afines cada día. Información sobre el proceso selectivo para el Cuerpo, cinco miembros del mismo evalúan durante una hora al aspirante, que ha estado estudiando durante dos años un temario. Lo que no sale en ninguna página web es lo vivido durante esos días de oposiciones: los nervios, la espera bajo un calor de acero, la soledad de cada instante... Después el coche y para casa.
Es obvio lo que acabo de escribir para el que no lo ha pasado, piensa: pues un examen, coño, como todos. No. Igual que no se puede explicar lo vivido en una sala de espera de una UCI o durante el parto de tu hijo o la primera vez que viste el mar. Pues eso, joder.
Bien, teoría: come melón o come sandía (nunca las dos cosas) , defiende tu elección y no intentes mostrar aquello que no eres, no conoces, no sientes, no opinas, no sabes, porque te quedarás sin postre. Ellos cortan las tajadas y nos comeremos hasta la corteza si hace falta.
Qué a gusto que me he quedado.
Un dicho de abuelas que me encanta: el melón es fruta extraña, por la mañana es oro, por la tarde es plata y por la noche MATA. Quiere decirse que después de cenar es bastante indigesto, suerte a todos.
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