sábado, 19 de julio de 2008

1350 PESETAS


Hace unos meses que apareció este papel entre los miles que hay en los cajones y armario de la casa materna. Nuestro padre lo guardaba todo, absolutamente todo. Cuando murió, cada estante y cada armario llegó a convertirse en parte de un archivo histórico genuino de nuestras vidas, cajas de Pandora múltiples de las que empezaron a manar nóminas, postales de lejanos viajes, dibujos de los nietos, facturas, fotos... Entre todo ello apareció la factura del hospital (si se le podía llamar tal cosa) del parto de mi madre o de mi parto o del parto mío de mi madre. Bueno, no sé, estoy de vacaciones y las cosas de la lengua española tienden a la ambigüedad. Que yo naciera les costó a mis padres en aquellos tiempos 1350 pesetas del ala, cantidad que para un maestro de escuela era más que respetable.
Mi hermano N. ya nació en casa de los abuelos, en el pueblo. Los demás no me acuerdo pero seguro que a partir del cuarto parto hacían rebaja. Ventajas de ser la mayor, venir al mundo a todo tren y con todos los lujos. Véase, si no:
Por cinco estancias (o sea,noches jodida): 500 pts.
Por cinco estancias del acompañante (o sea, noches en vilo): 100 pts.
Por quirófano, enfermeras y auxiliares (¡pero si era el médico y su mujer que le ayudaba! y las monjas de turno, por supuesto): 750 pts.
Estamos hablando de 1963. Ahora en dos días te mandan a casa y el bebé te sale gratis. Bendita seguridad social.
Memoria histórica. Vine al mundo por 1350 pelas, el sueldo de un mes de mi padre.