Tardes en el hospital, llanto de bebés en el pasillo, la enfermera buena y la mala, las dos abuelas sentadas enfrente de la cuna transparente... Ese olor inconfundible... Que si tiene gases, que si ponlo bocabajo... Al final hasta las más acérrimas defensoras de la lactancia natural piden un biberón a las 2 de la mañana ( o una mordaza, pero para eso está la enfermera mala que no hace ni puñetero caso)
Bienvenido.

1 comentario:
Que bonico es...!aunque parece un vejete parece que ya haya pasado la guerra con esa cara de gusarapo enfadado ay yo quiero uno como ese!!
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