martes, 10 de mayo de 2011

NUNCA ES LUPUS HASTA QUE TE TOCA... O EN CASA DEL HERRERO CUCHILLO DE PALO



Nuestro N. ha aprobado TODO (expresión desconocida en nuestro cercano ámbito familiar y doméstico desde hace tres años)
Nuestro alijo sigue guardado en los libros ( y una parte en el ordenador)
Daniel Pennac cuenta en Mal de escuela una anécdota maravillosa sobre su madre. Cuando iba a visitarla, después de haberse convertido en uno de los más encumbrados escritores franceses y un pedagogo formidable, es decir, con sus 50 años cumplidos, su madre le preguntaba invariablemente si ya tenía apartamento en París. No se fiaba un pelo de su hijo, ni siquiera cuando lo veía en la TV francesa siendo entrevistado.
Nunca es lupus hasta que nadie sabe lo que es.

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