Nos ha llegado a casa un robot de cocina gracias a los cupones del periódico (y un poco de rascarse el bolsillo también) Creo que hace de comer caliente todos los días pero antes hay que leerse las instrucciones y el recetario, el cual lleva detallados platos tan de andar por casa como "Naranjas con nueces flambeadas" o "Carne roja al aroma del hinojo con pistachos", vamos, platos de andar por casa y "aquí te pillo aquí te mato- que son las tres y anoche no me dio tiempo a poner las lentejas me cagüendiez poned la mesa y callarsen ya o comersen unas lonchas de chope".
Me acordaba yo de cuando pegaba con mi padre los cupones del supermercado Spar en unos álbumes, al lado de la foto del regalo te venían lo huecos de los cupones que hacían falta.Los pegábamos chupándolos por detrás, que se curvaban las páginas de las babas que tenían... Puag! Todas las sillas de playa las conseguíamos así y creo que incluso unos almohadones para el coche, que íbamos en el Seat ranchera como si fuéramos las polly pocket en la playa.
Éramos pocos...

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